El cable con Puerto Rico pone a prueba la diplomacia energética dominicana: negociar directo o licitar
El cable submarino entre República Dominicana y Puerto Rico ya no es solo un proyecto técnico: es una decisión política que está sobre la mesa de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas de Puerto Rico. Este 21 de octubre se supo que esa autoridad debe resolver si el Proyecto Hostos, impulsado por Caribbean Transmission Development Company (CTDC), se negocia de forma directa o se somete a licitación competitiva.
La disyuntiva importa porque define el grado de competencia, transparencia y velocidad del proceso. Negociar directo puede acelerar un proyecto que ambas islas discuten desde hace años; abrirlo a licitación puede ampliar la competencia, pero también alargar los plazos en medio de una emergencia energética que Puerto Rico no ha superado.
Para la diplomacia dominicana, el cable es además una carta de integración caribeña: un enlace eléctrico con Puerto Rico colocaría al país como socio energético de su vecino más cercano, con intercambio en ambas direcciones y respaldo mutuo ante averías o picos de demanda. El proyecto aparece etiquetado en la cobertura puertorriqueña junto a los nombres de Luis Abinader y Jenniffer González, señal de que se trata de un tema de gobierno a gobierno, no solo de empresas.
Mientras la P3A no se pronuncie y no se respondan las solicitudes de información pendientes, el cable seguirá siendo una promesa en fase decisiva. La pregunta política de fondo es si el Caribe hispano será capaz de convertir una interconexión largamente anunciada en una obra contratada con reglas claras.
comentarios:
Deja tu comentario