Las deportaciones masivas de Trump y el efecto en República Dominicana: remesas en riesgo y el regreso de las yolas
Desde enero de 2025, el gobierno de Donald Trump endureció la política de deportaciones, y la propuesta de mano dura migratoria ya tiene efectos medibles en la República Dominicana. Entre enero y julio de 2026, el ICE detuvo 482 inmigrantes solo en el estado de Maine, con 32 dominicanos entre los detenidos de 2024 a la fecha. Pero el impacto más visible no está en EE. UU., sino en el Caribe: los viajes ilegales en yola hacia Puerto Rico han repuntado, con 217 dominicanos detenidos en aguas puertorriqueñas en lo que va de 2026 y un naufragio a finales de septiembre cerca de la isla de Mona que costó tres vidas.
La propuesta de Trump: deportar primero, preguntar después
La estrategia migratoria estadounidense combina detenciones masivas, vuelos de deportación semanales y operativos agresivos: en Nueva York, un agente del ICE hirió de bala a un inmigrante dominicano en el barrio de Marble Hill, y una investigación documentó 506 casos de ciudadanos estadounidenses detenidos por autoridades migratorias entre enero de 2025 y septiembre de 2026. La embajada dominicana en Washington reconoce que los vuelos de repatriación son rutinarios, pero admite que el nuevo contexto de Trump puede generar un flujo "mayor o inusual" de repatriados.
¿Peligran las remesas? La evidencia dice que no... por ahora
Un estudio académico sobre el tema concluye que las deportaciones no inciden en el corto plazo en la reducción de las remesas que recibe la República Dominicana, y que variables como el PIB de EE. UU. y la devaluación del peso tienen efectos mixtos que tardan en reflejarse. El dato más preocupante del estudio: la mejora del desempleo en RD no ha disminuido la dependencia de las remesas, lo que confirma su papel estructural en la economía nacional. Es decir, las remesas resisten hoy, pero la dependencia las hace vulnerables mañana.
La paradoja dominicana y el verdadero riesgo
Aquí está la ironía que ningún discurso oficial toca: mientras la República Dominicana deporta haitianos invocando el derecho soberano de cada país a repatriar, Estados Unidos deporta dominicanos invocando exactamente el mismo derecho. La verdadera amenaza no es una caída inmediata de las remesas, sino el regreso de la desesperanza que empuja a la gente al mar: solo en septiembre, la Armada impidió cinco viajes en yola con 89 migrantes. Cuando la vía legal se cierra y la economía local no ofrece salida, la yola vuelve. La propuesta de mano dura de Trump no solo deporta personas: deporta esperanzas, y algunas terminan naufragando en el canal de la Mona.

comentarios:
Deja tu comentario