Los fondos de Aerodom pasan su examen político: veeduría ciudadana, auditorías y un puente para Santo Domingo Este
SANTO DOMINGO. Los RD$31,109 millones contratados con los fondos de la renegociación de Aerodom ya no son solo una cifra de Palacio: son el examen político más concreto que enfrenta el Gobierno en materia de infraestructura. El anuncio de este miércoles, con RD$9,545 millones ya ejecutados en el Gran Santo Domingo, pone sobre la mesa la pregunta que la ciudadanía y la oposición repetirán en los próximos meses: ¿se verán las obras y se rendirán las cuentas?
El presidente Luis Abinader presentó el balance acompañado del ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, y de la Comisión de Veeduría que encabeza Ricardo Canalda. Esa presencia no es un detalle protocolario: la veeduría es el mecanismo que el propio Gobierno puso para vigilar licitación, contratación, ejecución y supervisión. Su presidente planteó que el seguimiento debe complementarse con auditorías técnicas y financieras de cada obra, para verificar la calidad de los trabajos y el uso adecuado de los recursos.
El mapa de las obras también tiene lectura política. La solución vial de la República de Colombia, por RD$11,475 millones, y el nuevo puente basculante junto al puente flotante, por RD$4,500 millones, son las apuestas de mayor peso simbólico: la primera mira a diciembre de 2027; el segundo conecta directamente con Santo Domingo Este, el municipio más poblado del país, donde además se proyecta la ampliación de la avenida Las Damas por más de RD$1,000 millones.
Otro punto sensible es el uso de decretos de utilidad pública para expropiar terrenos cuando no hay acuerdo con los propietarios. El mandatario explicó que esas negociaciones cuentan con la supervisión de Bienes Nacionales, la Contraloría y Catastro Nacional, para que las valoraciones se realicen conforme a los procedimientos establecidos. Ahí se jugará buena parte de la credibilidad del programa: cada expropiación mal explicada se convierte en conflicto político.
El Gobierno asegura que cumple “religiosamente” los compromisos asumidos con los fondos de Aerodom. La vara que deja el anuncio de hoy es medible: obras terminadas como Isabel Aguiar y la Plaza de la Bandera, un calendario con fecha —diciembre de 2027— para la República de Colombia, y una veeduría que prometió auditorías. La política dominicana seguirá ese calendario con lupa.
Con información de la Presidencia de la República, 7 Días, FV Digital y De Último Minuto.
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